¿Por qué no me educaron en la escuela así?

BY joan No comments

          La motivación mueve las personas, las expectativas de nuevos retos, nuevos desafíos o nuevas oportunidades hacen que tu día a día se revista de una manera diferente. La manera de afrontarlos o la manera de aceptar que ya no están, tiene mucho que ver con la educación emocional que se haya recibido. 
            Crítico la educación recibida en la escuela o en la família (puestos a criticar, permitidme que me centre en la escuela, puesto que estamos en un bloc sobre educación) y la critico porque a lo largo de mi madurez como persona, no me enseñó a aceptar los fracasos, a aceptar las derrotas y a ver las cosas de un color menos negro del que es en realidad. En definitiva no me educó para ser una persona resilente con trocitos de mirada positiva. 
          Y es que hoy he tenido una decepción, algo que yo esperaba ha dejado de producirse, un reto que pretendía asumir se ha desvanecido… hoy el cielo de un color azul intenso de golpe y porrazo se ha visto cubierto de unas nubes negras que alertan de una terrible tormenta. Ante esa decepción no puedo dejar de estar abatido, de sentirme vacío y de experimentar una falta total de motivación laboral. 

          Según Stefan Vanistendael, difusor del concepto de la resilencia, esta es la capacidad de una persona o un grupo para superar grandes dificultades y crecer a través o en presencia de ellas de manera positiva. Esta capacidad como todas, es educable, hay que trabajar con el niño para que cuando sea una persona adulta pueda superar los baches que la ve marcando la vida. ¿Como? Desde hace tiempo, en mis tutorías apuesto por la educación emocional, pienso que es educable y que con dinámicas, reflexiones y diálogos podemos construir esquemas de pensamiento que hagan nuestros alumnos más resilentes. Permitidme que de unas pinceladas de lo que pienso que podemos hacer: 
  • Educar en la autoestima, educar para sentirte igual que los demás, para quererse uno mismo, para reconocer en ti aspectos positivos y también aspectos negativos, autoconocerte. 
  • No caer en la sobreprotección, educar en el esfuerzo, en el concepto de que las cosas no vienen dadas, sino hay que trabajar duro y constante para conseguirlas. 
  •  Educar en la mirada positiva de las cosas, valorar lo bueno que hay en las personas, lo positivo que tienen, enfocar hacia lo que tiene de bueno lo que nos rodea y desenfocar o no focalizar el interés hacia eso que no nos proporciona bienestar. 
  • Ser optimista, ver siempre el vaso medio lleno y no siempre medio vacío. 
  • Tener sentido del humor, ser capaces de reírnos de nosotros mismos, de nuestras imperfecciones, reirnos de las cosas banales de la vida.
       Como educadores, hemos de procurar impregnar nuestras programaciones de educación emocional, hemos de ya desde bien pequeños educarlos para que afronten los vaivenes de la vida con una actitud que les permita levantarse, que no nos tenga venir Alfred (el mayordomo de Bruce Wayne -Batman) y preguntarnos: ¿Por qué nos caemos? y nosotros no sepamos qué responder y él con una voz penetrante y directa nos diga a la cara: Joan, nos caemos, para aprender a levantarnos….

No recuerdo que mi educación primaria incluyera esto pero tengo  la  gran suerte de tener una compañera de viaje y amigos alrededor que en un día como hoy me lo repiten y me lo vuelven a repetir, lamentablemente pero, no soy Batman y veremos si puedo levantarme.


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