El paso del tiempo

BY joan 1 comment

Si un dia os apetece establecer un pequeño debate en la sala de profesores de vuestro centro, y si quereis que este debate no se centre en temas políticos o deportivos y se aleje de los estrictamente pedagógico podéis lanzar la siguiente pregunta: 
¿Qué es mejor vivir al lado de la escuela o en la otra punta de la ciudad? 
 Os aseguro que el tema da para bastante, y como siempre la subjetividad de cada uno gana la batalla a la objetividad, ni todo es blanco ni todo es negro, en la encrucijada de los diferentes tonos de grises se establece el debate. 
Ventajas: las de estar cerca de casa, no perder una hora en desplazarse, poder ir a comer a casa y romper el día en dos, tener más tiempo para estar con los tuyos… 
Los partidarios de vivir lejos esgrimen como ventaja poder desconectar cuando estás en casa, pasear y no encontrarte cada dos por tres a alumnos o padres, tener dos lugares bien diferenciados en espacio y tiempo… hay quien todo lo ve positivo y, ve lo suyo como una gran ventaja o hay quien siempre entiende que lo suyo es lo peor y ve desventajas en todo lo que le concierne.
Personalmente. soy de los que necesita casi una hora en desplazarme a la escuela. En estos veinte años de trayectos calculo que habré invertido miles de horas en ir y volver a casa, con los dedos de la mano puedo contar las veces que he coincidido con algún alumno o alumna cerca de mi lugar de residencia, todo esto hasta hoy.
Desde hace pocos días me he enterado que comparto el mismo bloque de pisos, con una alumna que tuve en el primer año de profesor. Nos hemos de remontar al curso 95-96 cuando aún existía la antigua EGB y un ingenuo joven de 22 años aterrizaba delante de 30 niños y niñas de 14 años que te miraban con cara de perdonarte la vida cada segundo que estabas en la clase. Recuerdo muchas cosas de ese curso, recuerdo que me di cuenta en menos de una hora de clase que todo lo aprendido, estudiado, memorizado en tres años de carrera no servía absolutamente para nada, que no tenía armas, instrumentos, recursos para poder establecer una relación emocionalmente estable con alumnos que diferían pocos años de edad, aprendí mucho, sobretodo aprendí que hay que equivocarse para poder mejorar, que hay que hablar antes de castigar, que ,los gritos sólo enmudecen y hacen pequeño al que no los merece y enerven al que los podría merecer, que aún me quedaba mucho para considerarme profesor y que esto sería un camino no lleno de flores precisamente. Miro hacia atrás en el tiempo y me cuesta reconocer a aquel jovenzuelo que era el más joven entre las profesoras y profesores y un renacuajo delante de padres y madres. 


 Y hoy, al cruzarme en el ascensor con esa antigua alumna, a esa hora de la mañana donde el peso del sueño te hace decir las mínimas palabras que sólo valen para establecer un mínimo contrato con la educación básica, a esa hora dónde uno piensa en todos los retos que la vida le pone ese día por delante, me he preguntado qué debe pensar esa ex alumna de mi, de hecho esa mujer ya madre con dos hijos como yo, esa mujer que hace 21 años abandonó la escuela, esa mujer que tuvo un año de su vida un profesor de “gimnasia” , y al hacerme esa pregunta me vienen a la mente todas las visiones diferentes que pueden tener ya los centenares de alumnos y alumnas que han pasado por mis clases. ¿Qué recuerdos dejamos en los alumnos? ¿Qué vivencias se llevan de su paso por nuestras aulas?

No sé vosotros pero me gusta jugar a ser ingenuo y me gustaría que ese paso por nuestras vidas no fuera como aquellos contenidos que muchas veces les hacemos vomitar en los exámenes y que al cabo de un tiempo no muy duradero en su mente acaban por desaparecer. me gustaría ser alguien que mucho más que recordar su nombre o vete a saber si su mote, les haga contribuir a provocar una sonrisa en su mente al recordar su paso por aquella pequeña escuela de su infancia. 

Esto pienso que debería ser uno de los retos de la escuela, dejar huellas en el recuerdo de nuestros alumnos, unas huellas duraderas en el tiempo y sobretodo unas huellas recordadas con cariño. No aquellas huellas que la marea del tiempo acaba por borrar.

PD:Uno de mis próximos objetivos, será poder cruzarme con esta nueva vecina y atreverme a compartir con ella recuerdos, espero no tener que arrepentirme…. seguiremos informando.

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1 comentario:

  1. Gràcies Joan, unes paraules necessàries que t'agraeixo!
    Salut i disfruta del temps de formació i descans.

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