¿Nuevo síntoma?

BY joan No comments

    No sé si existe una denominación técnica al síndrome por el cual cuando alguien le ocurre algo, inmediatamente a su alrededor ve mucha gente que le pasa lo mismo. 
Por ejemplo mi mujer cuando estaba embarazada, paseábamos, entrábamos al metro, íbamos de compras y no dejábamos de ver a nuestro alrededor mujeres que también estaban en estado de buena esperanza. Otro ejemplo, cuando tuve que llevar muletas después del accidente, no paraba de ver personas con la misma manera de intentar dar pasos por la calle allí donde iba…

    Pues bien, o es consecuencia de este mismo síntoma, o bien es consecuencia de mi inmersión en las redes sociales, o bien mi recién interés por hacer algo por cambiar la escuela, pero lo cierto es que últimamente no dejo de ver a mi alrededor que la cazuela de ingredientes que conforman la escuela van cambiando, no dejo de asistir expectante a un continuo goteo de noticias donde la educación, la innovación, el cambio, van adquiriendo un protagonismo Muchos son los cocineros que se están dando cuenta que el plato resultante no es de buen gusto y que hay que hacer algo para que el sabor del plato sea mucho mejor de lo que es hora. Sírvase ejemplo y aunque de buen seguro que me olvido de algunos, proyectos como el Horitzó 2020 de los Jesuitas, SUMMEN de los escolapios, el colegio Montserrat, Virolai, Fedac… institutos como las Vinyes, recientemente también en Cataluña hemos asistido al nacimiento de Escola nova 21 (plataforma creada entre otros por la fundación Bofill que quiere impulsar el cambio educativo) y este fin de semana sin ir más lejos en Valencia se ha celebrado la primavera educativa, un macroevento que ha juntado diferentes estamentos de la escuela. A todo esto se le ha de sumar el libro blanco de Marina o las pruebas Pisa, o las protestas a la LOMCE…. 
    Tengo la esperanza y  espero que esto no sea cosa mía y que sea verdad y no imaginaciones, producto de este síntoma, que algo se está cociendo en educación algo que hace que el inmovilismo en que durante muchos años ha vivido instalado el gremio de maestros y maestras se esté poco a poco moviendo.
    Que de verdad se haya dado con la tecla justa para hacer despertar aires de cambios. Pero con todo, que queréis que os diga,  me preocupa que este movimiento sea una moda pasajera, que confundamos moda con cambio profundo, que los que aún estamos uno o dos peldaños por debajo: las escuelas “tradicionales” queramos probarlo todo para al final quedarnos donde estábamos, que para ser como todos y hacer como el Vicente del refrán, vayamos hacia donde los demás sin saber porqué, ni cómo ni a dónde vamos. 


 Si, a la transformación de la educación, pero desde la reflexión, el análisis y sobretodo el convencimiento de los agentes esenciales para llevarlo a cabo. Un cambio que ha de estar precedido de dos cosas básicas: 
  • Formación por parte de los profesores o responsables de llevarlo a cabo. 
  •  Motivación para superar las dificultades y las reticencias de los resistentes al cambio. 
Que sobretodo a la la postre, no hagamos buena la cita que dice: Virgencita virgencita que me quede como estoy…

 PD: Ayuda… ¿alguien sabe que nombre tiene este síntoma? gracias

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